"Hay veces en las que es mejor no mirar atrás."
Estiró el cuello para ver por
encima de la pared de su cubículo: ya estaba anocheciendo.
Su jefe había tenido la
amabilidad de informarle, minutos antes de su hora de salida, que era necesario
corregir y poner en orden la documentación comercial del mes, lo cual
significaba que debía aplicarse a ello a la voz de ya sin sacrificar su jornada
laboral normal. Dejó escapar un largo suspiro al mismo tiempo que se reclinaba
en su silla. No tenía idea de cuánto tiempo le tomaría terminar y sospechaba
que, al paso que iba, bien podría pasar la noche entera revisando facturas y
escribiendo informes.
Sentía el cuerpo entumecido,
así que se puso de pie y estiró los brazos hacia el techo hasta escuchar el
chasquido de los huesos de su espalda.
Miró a su alrededor
detenidamente. Laura sabía que estaba sola en el piso, pero tuvo la impresión
que alguien la observaba. De hecho, nunca se había quedado por su cuenta en las
oficinas más de una hora y, por tanto, no había notado la quietud del lugar
llegaba a ser extrema y agobiante. A diferencia del trajín administrativo que
colmaba los rincones de cada cubículo, la calma aparente le despertaba un
nerviosismo voraz. Todos los días —de ocho de la mañana a cuatro de la tarde— el
traqueteo de los teclados, el timbre de los teléfonos, el susurro de los
papeles y el peculiar rugido de las impresoras y faxes disfrazaban el silencio…
y Laura hubiera preferido mil veces escuchar todo eso al mismo tiempo en lugar de
ese horrible silencio que le ahogaba.
—Todo está en la mente —se
dijo a sí misma en voz baja, teniendo la impresión que alguien la observaba—.
Todo está en la mente.
Ni bien terminó de decirlo la
segunda vez cuando escuchó un estruendo en el entrepiso.
Atravesó las oficinas
rápidamente, curiosa por ver qué había sucedido. Estaba casi segura que ella
era la única persona en el edificio. Sus pasos hacían eco y con cada uno de
ellos parecía que, lo que fuera —aunque también podía ser su imaginación—,
clavaba con más insistencia su atención en ella.
De nuevo sintió el cuerpo
entumecido cuando bajó las escaleras hacia el entrepiso y llegando ahí, las puertas
del elevador se abrieron, pero ahí no había nada. No había elevador. No se
veían siquiera los cables de este. Solamente un espacio negro, aparentemente
vacío, inquietante.
Se acercó lentamente y, mientras
su cuerpo se movía, su fuero interno le advertía que no debía hacerlo.
— ¿Se encuentra bien? ¿Qué pasó?
—uno de los guardias había subido tras escuchar el alboroto.
—Sí —respondió sobreponiéndose
al sobresalto que le causó el hombre—. No lo sé. Escuché algo y vine a ver…
El rostro del guardia se
palideció ligeramente.
—Creo que pasó algo con el
elevador —dijo apuntando hacia donde se suponía que estuviera.
Él le miró confundido, sin
saber qué decir realmente, e hizo lo mismo que ella: apuntó ahí. Laura volvió
su mirada, confundida también, y la piel se le puso de gallina al ver la cabina
del ascensor en su lugar.
—Señorita —la voz del guardia
temblaba—, suba a su piso y no salga de ahí hasta que ya se vaya. Y, haga lo
que haga, no mire hacia atrás. En ningún momento, por ningún motivo.
Laura miró fijamente al hombre
limitándose a asentir.
—La acompañaré a su cubículo.
Al subir ambos las escaleras,
las sombras en las esquinas parecían moverse, ondeándose como si se trataran de
un líquido contenido dentro de unos límites invisibles.
—Le recomiendo que se vaya
antes de medianoche —fue lo último que dijo el guardia antes de emprender
marcha hacia la planta baja.
A Laura le dio la impresión
que el hombre caminaba exageradamente rápido, como si contuviera las ganas de
echar a correr y se preguntó si no lo habría hecho una vez que ella ya no lo
viera.
Suspiró y continuó su trabajo haciendo lo posible por ignorar el efecto del incidente en sus nervios.
—Todo está en la mente —se
repitió cuando notaba algo moverse en el pasillo. Se lo repetía las veces que
fuera necesario, como si se tratara de un mantra para sosegar la ansiedad que
le producía ver movimientos fuera de su rango de visión. A veces cedía al impulso
de voltear rápidamente y se sentía aliviada y asustada al no encontrar nada
fuera de lo común—. Todo está en la mente, todo está en la mente, todo está en
la mente, todo está en la mente.
Respiraba con dificultad, su
temor escalaba aceleradamente convirtiéndose en una paranoia alimentada de
hechos reales y se alimentaba a sí misma con cada pequeña sombra que se movía
en su dirección. «Basta» pensó y se puso de pie cogiendo su bolsa. Y Laura
salió disparada de ahí, superando con creces la manera en la que el guardia lo
había hecho.
Estando en el entrepiso,
contempló la idea de usar el ascensor y este, sin que ella presionara el botón,
abrió sus puertas para mostrarle de nuevo esa oscuridad tan espesa y
atemorizante. Laura respiró profundamente y se dio la media vuelta para usar
mejor las escaleras. Sus pasos, como antes, hacían eco y, conforme descendía
escalón por escalón, eran acompañados del eco de otros pasos que no eran los
suyos.
Un escalofrío que le heló la
sangre recorrió su espalda al sentir en su nuca la respiración tibia de alguien.
Tragó saliva con dificultad y lentamente giró su cabeza. Al ver lo que estaba
ahí detrás de ella, unos fuertes calambres sacudieron sus piernas y subieron
lentamente hasta paralizar todo su cuerpo.


:O me quede de wow, me gusta la forma en que formulas la historia, me quedo de , que va a pasar?, toda mi atenion a la lectura, que algo me interesa, que deseo terminar de leer, e imaginar todo lo que esta escrito, me gusta como escribes y ahora quete he visto me gusta mas, la forma en que te concentras y todo el misterio que dejas de saber que tanto pasa por tu mente.. te quiero mucho.
ResponderSuprimir¡Me ha gustado muchísimo! No dejo de preguntarme que ha pasado con el ascensor y qué cosa era esa que desgarró a Laura :O
ResponderSuprimir¡Felicidades!
Encantada de leerte ^^
¡¡Genial!!
ResponderSuprimirEscalofriante y lleno de momentos de parar el corazón... Pobre Laura; no me esperaba que se muriera, y tú, mala, que nos dejas así, jajaja, sin saber qué el lo que vi, y qué sabía el guardia, porque queda claro que él sabía algo... ^^
Lo único, si me lo permites y te lo digo desde el cariño, se te pasaron dos cosas:
Pusiste "entumido", cuando creo que querías decir "entumecido".
Y en este párrafo: ""Suspiró y continuó donde dejó su trabajo. Hizo todo lo posible por ignorar el efecto del incidente en su"" se corta y queda allí, creo que word se comió la última palabra, jejej:D
Excelente, y genial para esta noche^^
Kisses y feliz halloween:D
Que horrible misterio!!!
ResponderSuprimirPero ahí el guardía tenía gato encerrado y no le quiso decir nada pobre!!!
La verdad que suele suceder cuando uno se queda fuera de hora en el trabajo...es de terror, horrible cuando no queda nadie x Dio!!
Muy bueno, pobre chica!!
Besos!!
la verdad es que las oficinas cuando se va todo el mundo son muy siniestras ^^ Está muy bien, me gustó mucho!
ResponderSuprimirGuau, me he mordido las uñas cuando Laura ha notado el aliento tibio en el cuello... Te ha quedado genial, un buen trabajo, terrorífico y misterioso, ¿qué ser morará en las sombras? Un beso!!
ResponderSuprimirMe gusto mucho... Te quedo genial.
ResponderSuprimirUn beso
Lu
Una buena historia que pasa de lo cotidiano al misterio sin resolver. Saludos.
ResponderSuprimirQue buen relato!!!!!
ResponderSuprimirLa verdad que la consigna de este mes ha dado unos resultados fabulosos... No me canso de leer uno tras otro
Besos
Está más que excelente, me gustó tanto tu relato, tiene suspenso, es escalofriante, sinceramente te digo que está genial!!!! Lo escribiste muuuuuuuyy bien :)
ResponderSuprimirEscribes excelente :)
A pesar de que estamos en marzo de 2012, no te enojes conmigo ahorita que te estoy dejando comentario, Rivela.
ResponderSuprimirHiciste un excelente debut, especialmente te tocó en el mes de Halloween. Está muy bien estructurado tu relato, incluso el suspenso terminó hasta el final.
Tu monstruo que no tiene forma y la historia me recuerda al cuento de la autora mexicana Amparo Dávila, "El huésped".
¡Felicidades Rivela!
Saludos Karuna ^^