sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad



«Cada año es lo mismo» pensó. Y era cierto. En Navidad, era reglamentario ir a la casa de su abuela a pasar la noche con toda la familia; verse las caras y cenar juntos, actuando como si fueran todos cercanos y cariñosos unos con otros.
 
—Todo es hipocresía —se dijo a sí mismo.

No lograba entender, mucho menos sentir, el significado de la Navidad. No era un joven creyente, así que poco le importaba que la fecha marcara el origen de algo importante; y creía que los valores se podían tergiversar a conveniencia, por lo que tampoco creía en eso de dejar de lado lo malo para dar sin recibir nada a cambio.

Lo único que realmente le gustaba de la Navidad eran los adornos y la comida; pero ya se había cansado de estar sentado contemplando el pino y los regalos y consideraba demasiado patético comer toda la noche para pasar el tiempo.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Sentimientos

Su intención fue, en primera instancia, ser de apoyo para él y estar a su lado incondicionalmente; no obstante, su voluntad bienhechora se transformó paulatinamente en un interés egoísta, producto de un amor sincero.

Post-mortem

Su carisma compensaba su frágil estado físico y su apariencia era angelical; sin embargo, durante la rigurosa autopsia, encontraron que su cabeza estaba hueca y su corazón negro y áspero.

lunes, 31 de octubre de 2011

Es mejor no mirar atrás



"Hay veces en las que es mejor no mirar atrás."

Estiró el cuello para ver por encima de la pared de su cubículo: ya estaba anocheciendo.

Su jefe había tenido la amabilidad de informarle, minutos antes de su hora de salida, que era necesario corregir y poner en orden la documentación comercial del mes, lo cual significaba que debía aplicarse a ello a la voz de ya sin sacrificar su jornada laboral normal. Dejó escapar un largo suspiro al mismo tiempo que se reclinaba en su silla. No tenía idea de cuánto tiempo le tomaría terminar y sospechaba que, al paso que iba, bien podría pasar la noche entera revisando facturas y escribiendo informes.

Sentía el cuerpo entumecido, así que se puso de pie y estiró los brazos hacia el techo hasta escuchar el chasquido de los huesos de su espalda.

lunes, 31 de enero de 2011

El hubiera

Si hubiera la manera de cambiar las cosas… De existir tal acción podría todo ser tan diferente. Tan diferente que el recuerdo entre tú y yo no sería tan amargo y decepcionante. Tantas cosas que hubiera hecho o dicho o callado…

"Pero 'el hubiera' no existe" escucho constantemente al externar mi inquietud, y mi razonamiento adopta esa frase como justificante para la resignación. Una resignación que nunca llega, a pesar de las incontables veces que mi mente repite esas palabras.

'El hubiera' no existe…

martes, 7 de diciembre de 2010

La libertad

Me considero una persona apasionada por la libertad, ¿pero qué es la libertad? No por definición dada en diccionarios, ni la que se me ha inculcado, ni la que se me quiere imponer. La libertad puede tener muchos significados, ¿pero cuál es la verdadera?

Antes de poder escribir qué es la libertad para mí, he pensado en la responsabilidad que tengo hacia la misma. Puedo hacer uso de ella, sin embargo el abuso está prohibido. ¿Es esa la línea donde termina la libertad de uno y empieza la de otra persona? Probablemente sí, porque algo tan grande debe acarrear responsabilidades de igual magnitud.

En los diccionarios he encontrado que se le relaciona con el hecho de no ser preso o esclavo, mas dudo mucho que el estar encerrado procure una negativa total a nuestra libertad. Bien podemos vivir en el exterior de una prisión y eso no nos garantiza nada. ¿Qué hay de la libertad que se encuentra dentro de nosotros? Esa que nos permite tomar decisiones y hacer cosas que queremos y nos gustan.

sábado, 31 de octubre de 2009

Moscas en el techo

Muchas veces tenía una sensación extraña. No estaba segura si era por paranoia o porque sus hermanas jugaban a la güija justamente en su habitación; aunque ella no hacía ningún esfuerzo en oponerse o detenerlas. Al contrario, siempre estaba presente aún cuando no formara parte de la actividad.

Luisa estaba ahí con la excusa de ayudar a alguna de sus hermanas por si algo salía mal (y varias veces las cosas salieron mal), pero su verdadero motor era la curiosidad y la aventura. Ser testigo de otras tres mujeres tentando a la suerte y explorando lo desconocido le provocaba cosquillas en la barriga.

Las primeras veces que le dejaron estar presente durante las cuasi-sesiones espiritistas sentía que las piernas le fallarían en cualquier momento. La espalda, la frente y las manos se le mojaban con sudor frío. Y todo eso se intensificó cuando veía que el marcador se movía sobre el tablero de madera. Varias veces llegó a pensar que se desmayaría, pero su estado nunca pasó de una debilidad paralizante o temblores ligeros.