miércoles, 11 de julio de 2012

Pedro Páramo de Juan Rulfo, pág. 10

Y aunque no había niños jugando, ni palomas, ni tejados azules, sentí que el pueblo vivía. Y que si yo escuchaba solamente el silencio, era porque aún no estaba acostumbrado al silencio; tal vez porque mi cabeza venía llena de ruidos y de voces.

3 comentarios:

  1. http://visitas-gratis-en-tu-blog.blogspot.com.es/

    Este blog vuelve a estar activo , visitenos para conocer otros blogs y dejar conocer tu blog . Gracias!!!

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  2. Sigue escribiendo, nunca te detengas no prives al mundo de tus maravillosas letras

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  3. Hola guapísima!, me pasaba por aquí para ver que tal estabas, saludarte, y de paso, pedirte el favor de que te hagas eco de esta promoción, si no es mucha molestia (tus compis del club y yo, te estaríamos realmente agradecidas):

    http://elclubdelasescritoras.blogspot.com.es/2012/11/pasion-de-navidad-promocion-y-fecha-de.html

    Saludos y hasta otra!, muak!

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